Rincón de calma con bajo costo
Un cojín cómodo, una planta resistente, una lámpara cálida y quizá una manta bastan para crear un espacio reparador. Dedícalo a respirar, leer o conversar sin pantallas. Asocia ese lugar con pausas breves y agradables. No necesitas grandes compras, solo intención y continuidad. Pregunta a tu familia qué elemento añadiría bienestar inmediato y construyan juntos el mini refugio que todos respetarán.